Bloque 3 de entrenamiento: Open Prep

La última fase del trabajo

El Open Prep es la fase final de todo el trabajo acumulado durante el año anterior. Es la última capa de un proceso largo, progresivo y con intención, donde nada aparece por casualidad.

Este bloque existe para dar sentido y continuidad a todo lo que se ha entrenado durante los últimos meses. La fuerza, la capacidad aeróbica, las habilidades gimnásticas y la resistencia muscular no se construyen aquí desde cero. Todo eso ya viene trabajado. Open Prep es el momento de ordenar, consolidar y afinar.

No es un ciclo pensado para aprender cosas nuevas ni para testear constantemente el rendimiento. El Open CrossFit será el test final.
Si has entrenado de forma consistente durante el año, este bloque está diseñado para ayudarte a llegar a ese momento con confianza, claridad y capacidad real de ejecución, sin quemarte antes de tiempo.

A partir de aquí, el foco cambia: deja de ser cuánto haces y pasa a ser cómo lo haces. Y ese “cómo” se entiende a través de los estímulos.

Rondas consistentes: entrenar con intención Queremos que tus rondas sean las mismas una y otra vez.

Esto implica transiciones rápidas, ejecución cuidada y, siempre que sea posible, movimientos ininterrumpidos. No se trata de salir a máxima intensidad desde el inicio, sino de construir un ritmo que puedas sostener.

Cuando un entrenamiento incluye movimientos técnicos o exigentes —como Chest to bar, handstand push-ups o determinados movimientos con barra—, la intención suele ser clara: hacerlos Unbroken. En ese contexto, el tiempo que tarda una persona u otra en completar esos movimientos suele ser bastante similar, incluso con niveles de condición física distintos.

La verdadera diferencia entre atletas aparece en el resto del entrenamiento. Y ahí es donde entra el estímulo.

Estímulo cardiovascular: controlar para poder rendir

El estímulo cardiovascular no consiste en ir siempre más rápido, sino en regular el ritmo del movimiento cíclico (carrera, remo, bike, burpees) para poder ejecutar con calidad los movimientos que realmente importan dentro del WOD.

La idea clave es sencilla: El movimiento que peor se te da es el que no debes sacrificar.

Si el entrenamiento exige sets ininterrumpidos de un movimiento técnico, el cardio debe hacerse lo suficientemente controlado como para permitir que eso ocurra. Ese control del ritmo es, precisamente, el estímulo cardiovascular que se busca.

No es falta de ambición. Es estrategia.

Resistencia muscular: empujar el umbral

El estímulo de resistencia muscular aparece cuando entran en juego:

  • Movimientos de alta repetición

  • Movimientos que interfieren entre sí

  • Fatiga localizada que obliga a tomar decisiones

Aquí el objetivo no es evitar el movimiento incómodo, sino ajustar todo lo demás para poder afrontarlo. Ralentizar el cardio, cuidar las transiciones o gestionar mejor la respiración no es rendirse; es una forma de ganar margen para empujar el límite donde realmente cuesta.

Este tipo de trabajo no solo genera adaptación física, sino también:

  • Adaptación mental

  • Confianza

  • Capacidad de sostener esfuerzos que antes parecían inasumibles

Estímulo “Gas”: consistencia bajo fatiga extrema

El tercer estímulo es el más reconocible: el gas. Aquí todo entra en conflicto:

  • Los pulmones arden

  • Un grupo muscular está al límite

  • Otro empieza a fallar

  • Los movimientos interfieren entre sí

En este tipo de entrenamientos, el foco no está en un pico puntual de intensidad, sino en la consistencia. Se busca que cada ronda se mantenga en tiempos muy similares, incluso cuando la fatiga ya es alta.

Si una ronda de burpees dura 47 segundos, el objetivo es que la siguiente dure lo mismo… o incluso un poco menos. No porque sea fácil, sino porque ese control bajo fatiga es donde se produce la adaptación real.

Los movimientos del ciclo: especificidad con intención

Dentro de Open Prep, los movimientos no están elegidos al azar. Responden a una lógica clara: reforzar patrones clave del Open, mejorar la eficiencia bajo fatiga y consolidar todo el trabajo técnico y físico del año.

Aparecen movimientos gimnásticos como pull-ups y chest to bar, integrados dentro de distintos estímulos. El objetivo no es simplemente completarlos, sino mantener sets largos, transiciones rápidas y rondas consistentes.

En el trabajo metabólico se combinan movimientos como:

  • Deadlift + wall walk

  • Thruster + chest to bar

Estas combinaciones no buscan carga máxima, sino interferencia: fuerza, gimnasia y fatiga respiratoria actuando a la vez. El aprendizaje está en sostener la técnica cuando el cuerpo ya viene condicionado por el movimiento anterior.

El trabajo de engine, con medios como la bike, aparece como una herramienta para desarrollar capacidad aeróbica, controlar el ritmo y aprender a recuperar sin dejar de trabajar. No eclipsa al resto de movimientos, los apoya.

En cuanto a los levantamientos, el enfoque también es claro:

  • Squat snatch para picos de fuerza y coordinación

  • Clean con énfasis en volumen y eficiencia

  • Front squat para técnica, postura y fuerza específica

  • Back squat para velocidad, empuje y base de fuerza

No se trata de buscar récords constantes, sino de reforzar patrones, mejorar la calidad del movimiento y sostener la fuerza necesaria para que el resto del entrenamiento funcione.

Entrenar entendiendo el estímulo

Cada estímulo persigue algo distinto.
No todos los entrenamientos deben sentirse igual, ni todos deben afrontarse con la misma estrategia.

Entender si el día es:

  • Cardiovascular

  • De resistencia muscular

  • O de gas

cambia por completo la forma de ejecutar el WOD. Entrenar así no solo mejora el rendimiento, sino que construye atletas más completos, más conscientes y mejor preparados para cuando llega el momento de competir de verdad.

Open Prep no va de apretar más. Va de entrenar mejor, para llegar al Open en el punto justo.

¿Este año lo vas a petar en el Open?

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